Nueva lista europea de enfermedades profesionales
La
Comisión Europea ha aprobado una larga lista de lo que considera enfermedades
profesionales y exige a los países de la UE que redoblen esfuerzos para su
control. Reclama que se incluyan dentro de las normativas estatales. En
la misma faltan todavía de incorporar algunas
derivadas de trastornos psicosociales,
pero es un referente más amplio de la anterior que está fechada en 1990.
La incidencia de las enfermedades profesionales en la población trabajadora aumenta cada año. La aparición de las dolencias profesionales que causan baja laboral tiene varias explicaciones. Por un lado, los incrementos de la productividad lo que acentúa que aflore el mal; la falta de medidas adecuadas en materia preventiva para trabajar en contacto con productos de distinta índole y que pueden afectar a la larga a la salud del empleado; y, también se debe, a que se está incidiendo a dos niveles para su detección:
en el contacto del médico de familia con el paciente y,
en segundo lugar, en el control de la medicina de empresa.
Todavía,
sin embargo, muchas empresas no lo están tomando con la seriedad que requiere
para el control médico de los trabajadores que mantienen una actividad en
contacto con el ruido, jornadas de trabajo prolongadas, productos químicos y
biológicos, o con el polvo.
Existen cuatro mandatos importantes de la Comisión Europea a los diferentes estados en relación al listado.
En primer lugar,
que se introduzcan cuanto antes «en sus
disposiciones legislativas, reglamentarias o administrativas cuyo origen
profesional se ha reconocido científicamente y que pueden dar lugar a
indemnización y que deben ser objeto de medidas preventivas».
También reclama que en la misma que figure el derecho
de los trabajadores a recibir indemnizaciones.
La actividad
preventiva es, en tercer lugar,
un elemento que la Comisión Europea impone a los estados, a los que les pide
que intercambien información científica para poner en marcha un sistema
de buenas prácticas y diferentes experiencias para que sean adoptadas en el
conjunto europeo. En este caso,
exigen que el personal médico se sensibilice
«para mejorar el conocimiento y el diagnóstico de las enfermedades de origen
laboral».
La importancia
de la actividad preventiva es necesaria. Se debe actuar antes de que el riesgo
se produzca. La razón es que numerosas sustancias químicas o hábitos de
trabajo conducen a enfermedades que incapacitan al trabajador para seguir su
vida laboral. Representa un grave problema no sólo para su salud, sino también
para quienes están junto a él.
La lista
divide a los agentes
causantes de enfermedades
profesionales en seis apartados
que recogen 105 enfermedades causadas por diferentes productos. El primero
se refiere a enfermedades causadas por agentes
químicos.
En este caso
hay que recordar que en el mercado europeo existen más de 100.000 sustancias químicas
y más de un millón de preparados químicos. Se estima que un 25% de los
trabajadores europeos inhala estos productos nocivos y un 15% manipula
sustancias o preparados peligrosos. En la lista europea aparecen productos químicos
como el arsénico, óxido de carbono, isocianatos, cromo y sus compuestos,
amoniaco, flúor o sus compuestos, hirocarburos alifáticos hasta 53 sustancias.
El segundo
apartado recoge las enfermedades de la piel
que derivan en cánceres, causados por agentes
que no están incluidos en otros apartados de la lista. Se
encuentran sustancias como el hollín, el alquitrán, el asfalto, la brea, la
parafina bruta o los subproductos de la destilación de la hulla. Son nueve
sustancias más.
En un tercer
apartado aparecen las enfermedades
del aparato respiratorio por inhalación
de productos químicos como la silicosis; la asbestosis; alveolitos alérgicas;
asma de carácter alérgico; afección pulmonar provocada por la inhalación de
polvo de algodón, lino, cáñamo, yute, sisal y bagazo. Cáncer de pulmón por
inhalación de polvo de amianto, etc. Hasta 26 enfermedades por haber estado en
contacto sin medidas preventivas adecuadas con distintos productos químicos.
En un cuarto
apartado, la Comisión Europea recuerda que
son enfermedades profesionales las infecciosas y
parasitarias transmitidas al hombre por los animales o los residuos
como los tétanos; brucelosis; hepatitis viral; tuberculosis y amebiasis.
El quinto
grupo de enfermedades está causada por agentes
físicos. Van desde la catarata provocada
por radiación térmica a enfermedades angio-neuríticas producidas por las
vibraciones mecánicas; bursitis del hombro: enfermedades por sobreesfuerzo de
las inserciones musculares; síndrome del túnel carpiano; u otras enfermedades
producidas por radiaciones ionizantes. En este grupo son otras 18 enfermedades
en total.
La Comisión
Europea tiene una segunda lista de otros cincuenta productos que los considera
sospechosos, pero que el trabajo científico debe prolongarse en el tiempo.
| AGRARIO | INDUSTRIA | CONSTRUCCIÓN | SERVICIOS | TOTALES | |
| 2003 | 9 | 372 | 64 | 214 | 667 |
| 2002 | 7 | 440 | 78 | 208 | 733 |
| Var. % | +28,6% | -15% | -18% | +2,9% | -9% |
| 2001 | 10 | 426 | 71 | 206 | 720 |
Como
ya aparece en el cuadro principal, en lo que llevamos de 2003 se ha producido un
descenso en la declaración de las enfermedades profesionales (9%), que
ya de por sí se declaran escasamente (una por cada veinte accidentes).
Se
observa un aumento insignificante en los sectores de agricultura y de servicios.
El
sector de la industria padece cerca del 56% del
total de las enfermedades profesionales, si bien en los últimos meses el
descenso de las declaradas en el sector así como en la construcción – donde
ha crecido la ocupación - lleva a pensar en algún factor externo (derivación
a la Seguridad Social, principalmente)
La repercusión preventiva de este hecho es el desconocimiento de lo que pasa con la Enfermedad Profesional. Gran parte de las enfermedades que figuran en la lista no se notifican tal vez porque ni siquiera se dan actualmente mientras que las que verdaderamente están afectando a la población trabajadora no se declaran porque no son objeto de notificación al no estar listadas.
Las previsiones para un futuro más o menos inmediato son de cambio, a nivel Europeo. La Comisión Europea tiene previsto elaborar para el año 2000 una Lista Actualizada de Enfermedades Profesionales, al mismo tiempo que avanza en lo que se refiere a la armonización europea de estadísticas de enfermedades profesionales.
En lo que se refiere a nuestro país, la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo mantiene un grupo de trabajo sobre Enfermedades Profesionales al objeto de proponer posibles medidas que mejore el conocimiento de la Enfermedad Profesional en España.
Una vez aprobada la citada Recomendación, el Grupo de Trabajo se reunirá de manera inmediata para realizar las labores previas de actualización de dicha Lista de Enfermedades Profesionales